Soy Nezha Cuatro, nacido en Sudamerica y actualmente viviendo junto a mi esposa y dos hijos en China continental. Como fue que acabamos en el extremo opuesto del mundo, luego de decadas de una vida tranquila bajo el ala familiar? Una breve historia a continuacion.
Venido de una familia de vastos recursos economicos, nunca me falto nada. Asi mismo e inclusive despues de casado jamas pase mayores necesidades que ya sea por cuenta propia o que con algo de ayuda de mi familia, o de la de mi esposa no pudiese cubrir. Una condicion de vida buena, si, tranquila, tambien, satisfactoria? No – en lo absoluto. No hay cosa peor, como vine a descubrir algo tarde, que depender de los demas hasta para las necesidades mas elementales.
Las relaciones de familia, es facil decir, no duran mucho una vez expuestas al dilema de los negocios y lo economico. Pocas son las empresas familiares lideradas por padre e hijo que sobreviven intactas con el pasar de los aňos. Nuestra empresa familiar no fue la excepcion a la regla y como cualquier conocedor de este tipo de engendros economico-familiares hubiese pronosticado, acabo como tenia que terminar – mal.
Mi separacion del yugo familiar fue repentina y de efectos notables sobre mi familia que de la noche a la manana quedo en un estado de cuasi-indigencia; condicion que me llevo a emprender las empresas menos pensadas y peor aun detestadas para poder sobrevivir. Las condiciones economicas del pais en ese entonces no eran buenas y el encontrar una plaza de trabajo no eran mejores, por lo que me fue necesario emigrar a los Estados Unidos en busca de trabajo.
Diciendo lo que hasta el momento he dicho, no pretendo quejarme sino simplemente informar respecto de lo que entonces considere una desgracia y posteriormente una bendicion que me permitio a mi y a mi familia terminar en un punto del globo que, como El Principito de Saint Exupery hubiese dicho se encuentra “a mil millas de todo lugar conocido”. Una vez aclarada mi intencion procedo a explicar lo que luego de haberme convertido en indigente y basicamente en insurgente familiar, me dedique a hacer.
Una vez en Estados Unidos me dedique a realizar tareas, que como “niňo bien” jamas hubiese siquiera considerado, con el fin de ganarme la vida. Al principio debo admitir fue muy duro dedicarme a servir mesas, limpiar alfombras y recoger basura entre otras cosas. Visto en retrospectiva, sin embargo no fue tan malo ya que aprendi muchas cosas que me hicieron comprender que en el mundo hay de todo: lo que ya sabiamos que habia, lo que alguna vez nos comento alguien que habia y lo que jamas se nos ocurrio podia posiblemente existir. En fin, aprendi que la vida y el mundo no es mas que un collage mal pegado del cual solo vemos las capas exteriores, hasta que de alguna forma nos adentramos en las capas inferiores para ver que hay.
Dos aňos trabajados en Estados Unidos fueron suficientes economicamente y psicologicamente. Es asi que regrese a Ecuador, en donde vivi por casi veinte anos y en donde conoci a mi adorable esposa, para dedicarme a una vez mas buscar un puesto de trabajo, que vale la pena decir fue una vez mas muy dificil de encontrar.
Un dia, dos meses despues de no encontrar nada, ojeando el periodico note un aviso clasificado en el cual solicitaban profesores de Ingles para Inlingua, una escuela de idiomas con presencia internacional (me entere posteriormente). Fui a la entrevista y fui contratado sin mas ni mas con un salario verdaderamente privilegiado para semejante posicion. Cabe aclarar en este punto que los sueldos de los maestros no son, ni aqui, ni en la China ni en la Cochinchina; ni altos, ni respetables. El simple hecho de saber mucho no paga.
A pocos dias de transformada mi profesion fui enviado a trabajar al oriente Ecuatoriano, que para aquellos poco familiarizados con el termino, no es mas que una jungla calurosa de una humedad inpertinente que se cuela a traves de la piel sin tregua. El lugar de trabajo: la estacion de mantenimiento de maquinas de la firma petrolera Schlumberger, ubicada en las afueras de la “ciudad” de Lago Agrio; pueblito que para aquellos que alguna vez hayan leido a Garcia Marquez, es el vivo retrato de “Macondo”. Fue alli que permaneci seis meses haciendo las veces de maestro de Ingles y compaňero de “chupe” (como se dice en Ecuador) del cuerpo de ingenieros de la estacion.