Mi Bien Amada
Habíamos pensado que se trataba de una familia modelo hasta esta manaña del día de hoy, que envuelta en el humedo aire de lluvia nos trajo la odiosa verdad que nadie quería saber.
Se han escupido mentiras y estupideces formateadas a la manera de las peores verdades, para mas nada que verse el alma inyectada de jamás-debi-amartes y de por-Dios-muerete-yas.
Malditas ya sus entranas por todas aquellas palabras vacuas de amor, vagan mojadas bajo la lluvia de un quererse morir. Se pierden de vista, pobres ellas perfidas vidas, gritando tragame-tierras y mas muerete-yas.
Es que acaso no tendrá cura tan odiosa agonia; de vilis la sangre amarilla corre por el corazón carcomido dando paso a su hermana la ira.
Embrutecidos con las manos, han empezado lo que dentro de poco acabará con los dientes y pelos pelados, a falta de algun buen conductor de su ira. Los he visto agarrarse a patadas, que ya ninguno ha sentido anestesiadas sus mentes de un odio animal. Si las miradas mataran ya los ojos hubiesen podido mas que todos los golpes y pestilentes palabras.
Después de un buen rato, abatido por el dolor se ha quedado uno sentado en el piso esperando el golpe de gracia que su amor le dará. Lo espera alli sin hacer mas nada porque sabe nunca mientras vivo podria dejarla de amar; y es asi que en el ultimo enbate de furia, reclamo repleto de tirria, cerro sus ojos, tapo sus oidos y puso sus manos sobre el cuello de su bien amada hasta por fin dejarla de amar.
